Prefacio



Recostada sobre la  áspera superficie del  muelle intento escapar de tu rostro burlón que me acorrala por los laberintos de mi mente entre incógnitas y soliloquios sin salida.

Me aferro enérgicamente a aquel bolso azul, sintiendo rodar sobre mi helada mejilla el húmedo y nostálgico recuerdo que  tengo de ti. Observo con atención como aquella gota se pierde en las traslúcidas aguas del  lago. No puedo evitar sentir coraje conmigo, ¿Cómo puedo ser tan estúpida y miedosa a la vez? Cierro los ojos, sigues ahí… inmóvil, con tu mirada clavándose en mi rostro pávido, con esa sonrisa que despierta mi ira.

Abro los ojos enfurecida, si continuo cerrándolos mi tortura será infinita y seguirás viniendo en pequeñas y dolorosas dosis de recuerdos, esta vez no podrás… susurré y sin pensarlo más logré sentarme a orillas del muelle. Quité mi calzado cautelosamente y sumergí los pies en aquellas heladas aguas, del bolso extraje la melodía que escucharía por última vez.

Cerré el bolso y lo coloqué sobre mi espalda.


2 comentarios:

JuvCarl dijo...
23 de diciembre de 2009 a las 19:34

Emcontre muchos temas de los cuales comentar, pero uno solo fue el que llamo mas mi atencion, porque los suicidas se quitan los zapatos anes de morirse?, será que piensan que con ellos no podran llegar al cielo...

Rinoa dijo...
24 de diciembre de 2009 a las 23:26

Quizás quiso sentir el penetrante frio del lago... para recordar q seguía ahi, existiendo

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