Me encontraba en el jardín mirando la belleza del horizonte, allá donde el sol se mezcla con el verdoso paisaje y el viento trae consigo aquel pacífico silencio, miraba también el reflejo de mi rostro en el agua mientras esperaba ansiosa su llegada, había tanto por contar. Él se acerco sigilosamene para no perturbar mi reflexión se puso detrás mio y me reodeo por la cintura volví mi rostro hacia el de él y sonreí. Iniciamos una plática sobre aquellas cosas habituales de la vida, sobre nuestras reflexiones del día la conversación fluía incesamente y un tema nos llevaba a otro, mi mente divagaba en aquellas remembranzas grises con tintes azules donde me preguntaba si algún día ibamos a ganar la batalla.
La distancia ayudó, después de la terapia ambos estabamos mejor, aunque bien podíamos recaer, nos teníamos el uno al otro y nadamás. Cuando el notó mi rostro dubitativo lanzó la pregunta que nos llevó al reencuentro con Addu.
-¿Qué tienes?
- Pensaba en aquellas batallas que parecian infinitas, yo ahora estoy mucho más repuesta, más fuerte y tu también luces mejor, el brillo en tus ojos ha vuelto.
Sonrió, y asintió.
- Ha sido duro, pero fué lo mejor. ¿Sabes? Hhace un par de días que me ha dado vueltas en la cabeza ...
- Shhh, interrumpí
-Sé que es algo que no quisieras recordar, pero es importante que lo volvamos a hablar
Sabía que tenía razón tarde o temprano teniamos que volver a hablarlo, aunque ya me había hecho a la idea de que no, para mi todo estaba claro, al menos esa sensación me dió aquella última vez. Me hundí en un profundo silencio mientras miraba nuevamentemi rostro en el agua, cerré los ojos.
- Adelante, pronuncié.
Tomo una rama seca entre sus manos y comenzo a jugar con ella.
- ¿Sabes? no se como comenzar... hasta hace unos días me encontraba leyendo y luego vinó a mi ...
Lo abracé
- Continúa. -agregué-
- Y comencé a hundirme en pesamientos, preguntándome una y otra vez si esta bien lo que acordamos...
- Y descubriste que no
- Así es...
Miré mi reflejo, mi rostro había cambiado, aquella fortaleza reflejada ahora era vulnerabilidad, imágenes venían a mi cabeza, escenas recreadas una y otra vez, el crimen, la batalla, los tintes azules, todo de un solo golpe me daba la sensación de estar cayendo...- Busca tu tranquilidad, por mi esta bien.
Lo abracé y me alejé, se hacía tarde y yo tenía que hacer limpieza, tampoco quería estar ahí, Addu comenzaba a hablarme y un diálogo entre él, Addu y yo nunca había llegado a nada bueno.
- ¿Estas segura? preguntó él.
- Completamente, asentí, mientras esbozaba una melancólica sonrisa.


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