Tarde Lluviosa
El día de la ponencia
La tarde nublada se apetecía para quedarme en casa, hace mucho tiempo que no estoy a solas conmigo a decir verdad huyo de mi compañía y es que cada que me quedo a solas comienzo a recordar, indagar y volviendo hacia atrás no me queda más que aceptar mi patética existencia.
Cojo un libro que resaltaba de mi estantería como si quisiese ser leído, comienzo a hojear lo que parece ser una novela, no recuerdo cuando fue la última novela que he leído, solo sé que por alguna razón no había querido leerlas. Tomo el Kind of Blue y lo pongo en el reproductor, comienzo a leer.
La lluvia comienza a llegar ligeramente ambientando mi lectura, tengo ánimos de un café y voy a prepararlo, mientras el agua se calienta observo las gotas cayendo lentamente en mi ventana...
¿Me recordarás siempre?
Aquella pregunta oscilaba en mi cabeza, así comenzaba el libro. He pasado por la vida de varias personas, sin embargo ¿Cuantas de ellas me recordarán siempre?, No tengo idea, el agua parece estar lista, preparo mi café, tomo un sorbo. Yo si tengo una persona a la que recordaré siempre.
Lo conocí un invierno, mientras asistía a una conferencia él era el ponente. Su actitud seria y decidida llamó mi atención, dominaba exquisitamente el tema siendo capaz de interesar a cualquiera. Así me flechó, más allá de la ponencia había algo en él que me encantaba. Seguía sus movimientos con la mirada hasta que en un momento su mirada se clavó en la mía, helándome completamente y tontamente desvié la mía.
Al finalizar el curso dio sus datos, si teníamos alguna duda el sin líos nos asesoraría: esa era mi oportunidad. La tarde transcurrió sin ninguna novedad exceptuando que aquel hombre no salía de mi cabeza, su mirada, su voz, su presencia... Llegué a casa y prendí el ordenador, debía repasar aquellos conceptos a fin de cuentas la empresa requería que yo me capacitara y yo no tenía problema alguno con ello, repase uno a uno los conceptos tratando de comprenderlos, sin embargo un nerviosismo se apoderaba de mi: la imagen de aquel hombre se hacía presente en cada concepto, no pude concentrarme más y dí por terminada mi sesión de estudio.
A la mañana siguiente le escribí: requería que me explicara una vez más aquellos conceptos y sin más me respondió cordialmente las dudas. Mi día transcurría normal, yo programaba y aplicaba los nuevos conceptos sin embargo él no salía de mi cabeza hacía tanto tiempo que alguien no se apoderaba de ella, aquella señal no podía ser tan buena al paso que iba seguramente mi capacidad de análisis se reduciría tanto que no podría ya concentrarme en otra cosa más que él. En la tarde revisé mi correo: ahi estaba él preguntando si los conceptos habían quedado claros, pero había algo más contenido en aquel texto: me invitaba a una reunión.
¿Reunión? ¿Que quería decir con reunión?


2 comentarios:
Que intriga dejas con esa reunion, esperemos no quedarnos con la duda.
Y bueno, supongo que ya te he dicho esto, pero que bien escribes chica, tienes un talento enorme para esto de las letras, yo no se a cuanta gente habras tocado en tu vida, no se la respuesta ni siquiera para mi propia persona, pero alguien que escribe asi y expresa emociones de forma tan clara, no puede declarar su existencia como patetica.
Un beso afectuoso Rinoa!
Totalmente de acuerdo ^_^
Ya somos dos los que queremos ver como continua esta historia!
ily!!!
Deja un comentario